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duchas de agua fría

Duchas de agua fría: 5 beneficios

La ducha es uno de los momentos más placenteros del día. Se trata de un momento único y cada vez, se incide más en los beneficios de las duchas de agua fría. Lejos de concebirlas como una acción estresante, lo cierto es que cuenta con unas ventajas que merece la pena conocer. En este artículo de Idrospania os hablaremos de todas ellas para que podáis practicarlas desde hoy.

Las duchas de agua fría despejan y activan la mente

La mayoría de las personas, consideran que ducharse es sinónimo de obtener sensaciones placenteras. La gente considera que la imagen idílica que supone sumergirse en una ducha reconfortante, se rompe con las duchas de agua fría.

A pesar de ello, muchas personas se duchan conscientemente con agua fría por las mañanas porque afirman que les despeja y les prepara para afrontar el día. Todo ello se debe a que una gran parte de las personas empieza a conocer que el contacto con agua fría tiene muchas ventajas para el organismo.

duchas de agua caliente

A pesar de que se trata de una estimulación que causa rechazo entre las personas, ducharse con agua fría tiene diferentes ventajas y efectos positivos sobre el organismo y nuestra mente. Ciertos beneficios se pueden observar directamente tras haber tenido un contacto esporádico con duchas de agua fría, aunque otros beneficios son menos visibles.

El primer beneficio es que las duchas de agua fría despejan y activan la mente y el cuerpo. Los receptores térmicos y las neuronas que se hallan en la piel se activan para enviar un mensaje de alerta al resto del sistema, creando así una respuesta por parte del organismo en forma de activación generalizada ante el frío del agua. Así, nos encontramos ante una reacción natural del cuerpo de mantener la homeóstasis o equilibrio interno a nivel de temperatura.

Por otro lado, mejora la circulación. A nivel cardiovascular, las duchas de agua fría tienen repercusiones positivas. En el momento en que sentimos frío, la tasa cardíaca aumenta y se contraen los vasos sanguíneos. La sangre viaja a gran velocidad y cargada de oxígeno a los órganos más importantes y a músculos, mejorando la circulación hacia las áreas. Lo más idóneo es alternar duchas de agua fría con duchas de agua caliente para que la sangre se dirija con mayor facilidad a la superficie de la piel.

Las duchas de agua fría mejoran el estado de ánimo

En caso de cardiopatía, es recomendable que no se realice, ya que la contracción de los vasos sanguíneos con las duchas de agua fría, pues acelerar el ritmo cardíaco y ser perjudicial.

El tercer beneficio se basa en el aumento de la capacidad de atención. Las duchas de agua fría activan el sistema nervioso, por lo que estimulan la secreción de neurotransmisores que nos permiten estar más atentos.

Por otra parte, mejora el estado de ánimo. El choque térmico con el agua fría hace que se estimula la producción de noradrenalina en el cerebro, generando así una mayor activación y una mejoría del humor, aliviando síntomas de estrés y ansiedad.

Otro beneficio se basa en que incrementa la oxigenación. En el momento en que nuestro cuerpo entra en contacto con duchas de agua fría, la respiración se acelera automáticamente. Esto se debe a que el cuerpo requiere de mayor cantidad de energía para combatir el frío, por lo que acelera la adquisición de oxígeno. De esta manera, se aumentan los niveles de oxígeno del organismo y el ritmo con el que la sangre circula por el cuerpo.

Como observamos, existen grandes ventajas al tomar duchas de agua fría. Ahora que sabemos cuáles son, es el momento de ponerlas en práctica y disfrutar de todos sus beneficios para nuestro organismo.

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